TRES ENTRENADORES EN DOCE MESES Y EL MADRID YA NO RECONOCE SU PROPIO JUEGO
El Madrid perdió el Clásico, pero el fondo es más grave: tres entrenadores en doce meses y un vestuario sin identidad de juego en un curso de puras despedidas.
El Real Madrid perdió el Clásico ante el Barça — el resultado fue lo de menos. Lo grave es el fondo: tres entrenadores en doce meses y un vestuario que acumula despedidas sin un proyecto técnico estabilizado. El Barça lo derrumbó en el marcador; el blanco llevaba meses derrumbándose solo.
El resultado solo puso números a una crisis que ya existía antes del pitido inicial. Cuando un club de la dimensión del Madrid cambia de banquillo tres veces en un año, el problema no es el entrenador — es el modelo de toma de decisiones. Cada salida técnica aplazó la pregunta; el Clásico la hizo ineludible.
Una derrota en un partido se digiere. Una identidad perdida se tarda años en reconstruir. El Madrid tiene jugadores de nivel de Champions; no tiene todavía un sistema que los enmarque. Y sin ese marco, el siguiente entrenador hereda el mismo problema con distinto nombre en la hoja de presentación.
Comentarios
Cargando comentarios…